Desde el momento en que una pareja decide formalizar una relación y casarse, hay que tener en cuenta de que es para toda la vida. Durante ese largo camino, suceden hechos importantes, como el nacimiento y la crianza de los hijos. Pero siempre hay que recordar las promesas que se hicieron en el matrimonio y mantener esa instancia de los dos, separando lo que es la familia de la pareja.
“Los declaro marido y mujer, hasta que la muerte los separe”. Esas son las palabras que sellan toda relación y le entregan un importante toque de perpetuidad. A veces, cuando se es joven, es difícil imaginar lo que pasará dentro de 50 años. Para muchos es un camino emocionante, pero para otros pueden surgir grandes interrogantes como por ejemplo ¿cómo mantendremos el amor durante tantos años? o ¿quién me asegura que a los 80 años seguiremos amándonos como hoy?
Escrito por Macarena Gaete