MUJERES EN LA CIMA DEL MUNDO

Claros ejemplos testifican la capacidad de la mujer para ejercer importantes cargos a nivel mundial con igual, o incluso mayor eficacia que los hombres. Por algo Pamela Cox, Andrea Jung y Condoleezza Rice están donde están. A continuación, el testimonio de estas tres grandes mujeres.

Pamela Cox, Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

Una líder que equilibra su vida

Desde que ingresó a la universidad, Pamela Cox siempre tuvo un enorme interés por lo que pasaba en los países en vías desarrollo. Esto, junto con los dos años que pasó en África y Filipinas junto a su marido Richard, realizando investigaciones para sus tesis doctorales, alentó su enorme afán por trabajar en el Banco Mundial, cuyo enfoque en temas de lucha contra la pobreza, creación de oportunidades y crecimiento sostenible en países en desarrollo, coincidía con sus propios intereses.

Ingresó al Banco Mundial en 1980 como parte del programa de jóvenes profesionales donde, poco a poco, fue ocupando cargos de mayor responsabilidad en diferentes áreas. El primero de enero del año 2005, asumió el cargo de Vicepresidente para América Latina y el Caribe.

Pamela Cox nació en una pequeña ciudad de Boston, Estados Unidos. Estudió licenciatura en Estudios Internacionales y Economía Internacional en Reed College y posteriormente hizo estudios de maestría en Derecho y Diplomacia, y Economía del Desarrollo-Economía Internacional en la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts en Boston. Posteriormente obtuvo un doctorado en Economía y Políticas del Desarrollo en la misma escuela.

Ha ejercido varios cargos en cuatro de las seis regiones en las que opera el Banco Mundial. Además de su experiencia en América Latina, trabajó como economista en proyectos de agricultura en Afrecha, Brasil y en Asia Meridional, y desempeñó cargos de gerencia en el Departamento de Asia del Este. También fue directora del Banco Mundial en varios países de África. Antes de regresar a América Latina, fue directora de operaciones del Banco en África subsahariana, una de las regiones que enfrenta los mayores retos de desarrollo.

SUS DESAFÍOS EN EL BANCO MUNDIAL

Actualmente, Pamela tiene alrededor de 800 funcionarios a su cargo, incluyendo consultores que trabajan en la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Pero, según ella, la parte más fascinante de su equipo no es la cantidad si no la calidad y diversidad de la gente. “Estoy muy orgullosa de estar al frente de un grupo de gente extraordinariamente capaz, talentosa y comprometida con su trabajo y que además representa a 72 países”.

Sus principales desafíos laborales tienen que ver con proveer a los países de la región, servicios útiles de acuerdo a las circunstancias de cada país. Hoy en día proporcionan un paquete de servicios que va mucho más allá de los tradicionales préstamos e incluye asistencia técnica, asesoramiento en tiempo real y creación de plataformas para la discusión de temas globales como el cambio climático y el comercio internacional. Asegura que el fin del Banco es una usina de soluciones para los problemas del desarrollo del Siglo XXI.

Para ella, el hecho de desempeñar un cargo tan importante a nivel regional, resulta totalmente apasionante ya que tiene la posibilidad de interactuar con diversos sectores de la sociedad latinoamericana: desde los presidentes y sus ministros hasta los líderes empresariales, sindicalistas y los sectores más humildes de la población. “Cada vez que viajo a algún país de América Latina, no olvido visitar proyectos que el Banco financia y aprovecho de entablar un diálogo directo con sectores que se benefician de la asistencia provista. He estado en varias situaciones de emergencia en la región y, tomar contacto con quienes más sufren las consecuencias de los desastres naturales, es fundamental a la hora de analizar el impacto de nuestras acciones”, hace ver.

Sin embargo, uno de los mayores desafíos que debe enfrentar día a día es sobrevivir en un mundo laboral liderado principalmente por hombres. “En particular, yo siento que hay momentos en que la mujer que ha llegado a cargos ejecutivos, debe demostrar ser doblemente eficiente para se aceptada en el “club” de quienes toman las decisiones. Además pienso que somos juzgadas con mucho menos liviandad con la que se juzga el desempeño de los hombres”, destaca.

Pero a la vez, considera que la mujer tiene una presencia mucho mayor que hace veinte años atrás. El hecho de que existan mujeres presidentas, ministras, líderes sindicales, empresariales o del mundo no gubernamental en varios países de América Latina y el Caribe, reafirma su compromiso de un mundo donde haya total igualdad de oportunidades.

SU ROL COMO MUJER

A pesar de que sabe que ha habido cambios importantes en la sociedad, asegura que el panorama laboral sigue siendo difícil para las mujeres.

Una encuesta reciente de la clase de 1981 de la Universidad de Stanford en Estados Unidos, muestra que 57% de las mujeres que se graduaron en ese año abandonaron el mercado del trabajo. Otras tres encuestas de las graduadas de la Escuela de Negocios de Harvard muestran que sólo una de cada tres tiene una carrera de tiempo completo. “En mi caso, cuando tuve mi primer hijo en 1983, varios colegas en el Banco me preguntaron si iba a abandonar el trabajo. Ese comentario me dejó estupefacta, considerando los años y esfuerzos que había invertido en mis estudios de doctorado”, añade.

Cuando inició su carrera en el Banco en 1980, las mujeres representaban sólo el 5% del staff en puestos de mayor jerarquía. Pamela junto a una colega fueron las pioneras en el sector de agricultura en el Este de África. Sus compañeros apenas escondían su escepticismo de que dos mujeres jóvenes pudieran estar a cargo del esfuerzo por realizar cambios significativos en Kenia. “En una ocasión estaba con otra colega mujer en el lobby de un hotel esperando a unos contactos de la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Cuando entraron al hotel, nos vieron y se dieron la vuelta. Los seguí, me presenté y les pregunté si esperaban a alguien distinto. Me respondieron que sí, en efecto, esperaban encontrarse con hombres de más edad con traje y portafolio, es decir, al típico funcionario del Banco Mundial”, ejemplifica.

Desde que entró al Banco ha sido parte de un grupo que ha puesto gran presión para que se promuevan a más mujeres y se ofrezca mayor flexibilidad a quienes tienen familias. “Al principio la pregunta era: ¿por qué necesitamos más mujeres? Felizmente hoy nadie se atrevería a preguntar eso”, dice.

A pesar de todo, Pamela logra complementar su rol de madre y esposa con su importante carrera. Respeta casi religiosamente el tiempo que le dedica a su familia. Cuando no está de viaje, siempre cenan juntos y no se pierde nada del desarrollo de sus tres hijos hombres. Además, se toma al menos tres semanas de vacaciones con su familia en el verano y en el periodo de las fiestas de fin de año. “Hoy, el ejecutivo eficaz es aquel que puede combinar exitosamente su vida profesional y su vida personal, no aquellos que hacen del trabajo el eje principal en sus vidas. Yo creo que para ser un buen líder, es indispensable tener equilibrada la vida en todos los aspectos”, señala.

Andrea Jung, Presidente y CEO de Avon

UNA MADRE PODEROSA

De las 500 empresas más importantes del mundo, sólo dos están dirigidas por mujeres. Una de ellas es Avon, que tiene a su cabeza a Andrea Jung. Desde el año 2001 asume el cargo de Presidenta y CEO (Chief Executive Officer) de esta importante compañía de cosmética multinacional con presencia en 145 países del mundo. Ha sido la primera y única mujer en ocupar ese puesto en los 122 años de existencia de Avon.

Andrea Jung se crió en Toronto, Canadá, y luego se trasladó junto a su familia a Wellesley, Massachusetts en Estados Unidos. Su padre es originario de Hong Kong y su madre, de Shangai. Ambos intentaron darle la mejor educación y la criaron bajo las tradiciones orientales. “A mi padre le preocupaba que si me criaba como una chica china respetuosa, tendría dificultades en el mundo salvaje de los ejecutivos norteamericanos. Por lo tanto, para mí ha sido interesante combinar mi formación cultural, con el éxito que he obtenido en un mundo empresarial competitivo”, comentó en una entrevista con el periódico español, El Mundo.

Estudió filología inglesa en la Universidad de Princeton, donde se graduó con honores. Luego de terminar sus estudios universitarios, se especializó en marketing para almacenes de lujo.

Antes de ingresar a Avon, se desempeñó entre 1987 y 1991 como Vicepresidente Senior y Gerente de Comercialización de I. Magnin y luego, entre 1991 y 1993 como Vicepresidenta Ejecutiva de Neiman Marcus donde estaba a cargo de accesorios, cosméticos y ropa interior para mujeres y niños.

En enero de 1994, Jung se incorporó a Avon como Presidenta del Grupo de Marketing de Productos en Estados Unidos. Desde ese momento, su carrera comenzó a surgir rápido. Ocupó el puesto de Presidenta y Gerente de Operaciones, con plena responsabilidad por los resultados de operaciones de las unidades de Avon en todo el mundo, hasta 1996. Luego, ascendió a cargos de jerarquía superior dentro del grupo de marketing de productos, donde estaba a cargo de supervisar las investigaciones de mercado, las planificaciones estratégicas, los joint ventures y las alianzas.

El año 1999 fue nombrada Gerente General de la compañía y desde el año 2001 ocupa el puesto de Presidente. “No sabía lo que me esperaba. No te das cuenta de la enorme responsabilidad que conlleva cuando estás trabajando. Estamos avanzando a toda velocidad. Nos sentimos orgullosos de ello, pero si dejas de pisar el acelerador, entonces vas hacia atrás”, agrega.

Asimismo, ha sido miembro del directorio de Avon desde enero de 1998 y fue la primera mujer en ser elegida presidenta de la Asociación de Cosméticos, Productos de Tocador y Perfumes en marzo de 2001, un cargo que ocupó hasta comienzos del año 2005.

Actualmente también es parte de la junta directiva de General Electric Company, Apple, Inc., del New York Presbyterian Hospital y de Catalyst.

En 2007, Jung ocupó el puesto número 9 en la lista de la revista Fortune de “Las 50 Mujeres más Poderosas en los Negocios”, en la que ha estado desde que dicha lista fue creada. También ha estado desde 2004 en la lista de “50 Mujeres a Observar” del Wall Street Journal, y fue una de los 18 ejecutivos incluidos en “Los Mejores Líderes de 2007 en los Estados Unidos” de U.S News & World Report.

LOS RETOS DE LA CEO

Esta reconocida empresaria a nivel mundial está a cargo de desarrollar y llevar a cabo todas las estrategias a largo plazo de la compañía, lanzar iniciativas de nuevas marcas, desarrollar oportunidades para que las mujeres de todo el mundo puedan ganar dinero, y definir a Avon como la principal compañía de venta directa de productos de belleza.

Pero no sólo es la responsable del excelente resultado de la marca en los últimos años, sino que además ha encabezado grandes proyectos sociales y permitió que su empresa se convirtiera en un modelo de responsabilidad social empresarial.

La misión y el propósito de Avon han sido mejorar las vidas de las mujeres en todo el mundo y desempeñar un rol de liderazgo en el ámbito de la beneficencia corporativa.

La Fundación Avon, la cual es la mayor fundación corporativa para mujeres del mundo, ha recaudado y distribuido casi US$ 600 millones en causas que son importantes para la mujer. Ha llevado una importante cruzada contra el Cáncer de Mama y hace tres años agregó una segunda causa a su misión benéfica con el lanzamiento del programa “Alza la Voz contra la Violencia Intrafamiliar”.

Avon formó una nueva e importante sociedad pública/privada con UNIFEM, que administra el Fondo Fiduciario de la ONU, para terminar con la violencia en contra de la mujer. Como parte de ello, realizaron la mayor donación corporativa que se le haya otorgado a la Fundación en un sólo año, con la cual promueven la labor esencial que realiza el Fondo para implementar leyes, políticas y planes estatales para prevenir y reducir la continua violencia en contra de las mujeres.. “A través de todos estos esfuerzos, esperamos lograr una importante diferencia en las vidas de las mujeres de todas partes del mundo”, señala.

MUJER TRABAJADORA

Pero Andrea Jung no es sólo una poderosa y exitosa empresaria, sino que además es madre de dos hijos. Esto suena como una tarea imposible, ya que debe supervisar a más de más de tres millones y medio de vendedores alrededor del mundo, quienes son los responsables del 90% de la facturación de la compañía.

“Hay que hacer malabarismos para combinar la crianza de los hijos con el trabajo”, agrega. Sin embargo, en todos los años que lleva en su cargo nunca ha descuidado sus labores de madre. Es por ello que implementó en su empresa un sistema que otorga a las madres la suficiente flexibilidad horaria para estar con sus hijos y ayudarlos en lo que necesiten.

Condoleezza Rice, Secretaria de Estado de Estados Unidos

LA PRINCESA DEL PERIODO BUSH

Es considerada como mano derecha del Presidente de Estados Unidos, George W. Bush e, incluso, hay quienes la catalogan como la “presidenta en la sombra”. Condoleezza Rice es una de las mujeres más poderosas de Norteamérica y de todo el mundo.

Desde el 26 de enero de 2005 ocupa el cargo de Secretaria de Estado de Estados Unidos, pero su labor en el Gobierno data de muchos años atrás. En 1986, mientras desempeñaba el cargo de académica del Consejo de Relaciones Exteriores en el campo de asuntos internacionales, fue Asistente Especial del Director del Estado Mayor Conjunto. En 1997, trabajó en el Comité Asesor Federal sobre Capacitación con Integración del Género en las Fuerzas Militares.

Además prestó sus servicios al Gobierno del Presidente Bush padre, como Directora Principal de Asuntos Soviéticos y de Europa Oriental en el Consejo de Seguridad Nacional el año 1991.

Desde enero de 2001, ocupó el cargo de Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional, para luego convertirse en la Asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Condoleezza Rice nació el 14 de noviembre de 1954 en Birmingham, Alabama, Estados Unidos. Es licenciada en ciencias políticas en la Universidad de Denver. En 1975 sacó una maestría en la Universidad de Notre Dame y en 1981 logró un doctorado en la Facultad de Estudios Internacionales de Postgrado de la Universidad de Denver. Éste último hecho produjo una gran sorpresa en su entorno familiar, ya que se trataba de una disciplina prácticamente exclusiva de hombres y de blancos. Pero Condoleezza continuó con sus estudios.

Es académica de la American Academy of Arts and Sciences y ha recibido doctorados Honoris Causa en diversos establecimientos como en Morehouse Collage, en la Universidad de Alabama, en la Universidad de Notre Dame, en la Universidad para la Defensa Nacional, en la Facultad de Derecho de Mississippi College, en la Universidad de Louisville y en la Universidad del Estado de Michigan.

Sin embargo, Condoleezza, también apodada como “la princesa guerrera”, no sólo se ha destacado por sus labores políticas. Fue Administradora de la Universidad de Stanford, donde estaba encargada de los asuntos presupuestarios y académicos de esa institución, y formó parte del cuerpo docente de ese mismo establecimiento, donde recibió dos de los máximos honores pedagógicos: el Premio Walter J. Gores de 1984, por excelencia en la enseñanza, y el Premio del Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de 1993, por enseñanza superior distinguida.

Además es la autora de diversos libros, entre los que destacan Germany Unified and Europe Transformed (1995), The Gorbachev Era (1986) y Uncertain Allegiance: The Soviet Union and the Czechoslovak Army (1984).

Sin duda, Condoleezza es una mujer poderosa y completa en todos los ámbitos laborales. A pesar de todo el trabajo que le exige su labor como Secretaria de Estado, aún encuentra tiempo para realizar su verdadera pasión: tocar el piano, actividad que años antes le hizo plantearse muy seriamente el dedicarse al mundo de la música.

LA MANDAMÁS DEL PERIODO BUSH

Se dice que “Condi”, apodo entregado cariñosamente por los norteamericanos, es la que verdaderamente maneja los hilos de La Casa Blanca. Esto se especuló por los analistas luego que, en una reunión del Consejo General de la ONU, el Presidente Bush le pidió permiso para ir al baño en una nota escrita en una servilleta.

Sin embargo la buena relación de Condoleezza con George Bush comenzó cuando el presidente la buscó para que se uniera a su plataforma electoral en las elecciones del año 2000. Desde la victoria de Bush sobre Al Gore, Rice fue elegida para ocupar el cargo de Consejera de Seguridad Nacional y, posteriormente, el puesto como Secretaria de Estado.

Siempre mantuvo un directo contacto con el presidente y sus decisiones fueron firmes y muy influyentes dentro del ejecutivo, cosa que no gustó a todos, especialmente al ex Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, con quien tenía importantes diferencias.

Mantiene una dura política internacional y se le adjudica ser una de las creadoras de la controvertida doctrina de Bush en la acción preventiva contra aquellos países que pueden ser una amenaza para los Estados Unidos.

La “princesa guerrera” siempre se ha destacado por ser firme, ambiciosa y seria, pero además por su amplio conocimiento del panorama internacional. Todo esto la llevó a convertirse en uno de los personajes más influyentes de la política estadounidense, apoyo fundamental del presidente Bush y, sin duda, una de las mujeres más poderosas del mundo. Además, ha tenido la posibilidad de dedicarse en un 100% a su carrera, pues es soltera, no tiene hijos y nunca se le ha conocido una relación amorosa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: